Slayer – Repentless

Pasaron seis años desde “World Painted Blood” pero Slayer no estuvo en silencio, al contrario siguieron con sus shows por todos lados. Siempre activos. En ese lapso pasaron algunas cosas: Dave Lombardo se iría de la banda en 2013 y unos meses después fallecía Jeff Hanneman. Pasó un tiempo de incertidumbre y finalmente las piezas comenzaron a encajar al anunciar los distintos reemplazos: Jon Dette (Testament / Heathen / Iced Earth) por Lombardo y Gary Holt de Exodus -quien había girado con Slayer durante los últimos años- por Hanneman.

De esta manera, comenzaría una nueva etapa para el combo thrash no sólo por los nuevos integrantes sino también una discográfica con su primer lanzamiento para Nuclear Blast. El proceso del material discográfico fue con calma, en 2011 se anunciaba, en abril del año pasado presentaban el adelanto con “Implode” durante los Revolver Golden Gods y luego llegaría “When The Stillness Comes”.

¿Había incognitas sobre que sería de Slayer luego de la muerte de Hanneman, uno de sus compositores? Si, claro. Pero Tom Araya y Jerry King continuaron con ese legado haciendo, también, un repunte. Lo clásico de la banda se huele sin problemas desde el principio y logran desprenderse, de alguna manera, de la fórmula lineal y repetitiva de los últimos LPs. En “Repentless” hay velocidad, contundencia y agresividad.

Un total de 12 canciones con guiños a lo mejor de su carrera y logran salir aireosos sin copiarse a sí mismos. Obviamente no puede compararse con “Reign In Blood” pero sí encontramos a un Slayer que salió a la superficie a tomar una bocanada de aire fresco para seguir escupiendo rabia y agresividad.

En definitiva, Slayer continúa su camino a su manera sacando lo mejor de sí sin caer en la parodia de volver a copiarse. Quizás haya algún que otro tema de relleno pero se apuesta a que la banda termine de acomodarse para esperar un próximo trabajo igual o mejor.